El árbol de la vida, que representa y dónde surgió

El árbol de la vida es un concepto y una representación que ha estado presente en muchas mitologías. Se trata de todo un símbolo que ha tenido enorme peso en distintas sociedades y culturas. Algo que se ha introducido en nuestras mentes como si se tratará de algo en lo que se sintetiza la esencia de todo.

Pero, ¿cómo interpretar ese concepto del árbol de la vida? ¿De dónde proviene su origen? Eso es precisamente lo que podrás descubrir a través de este artículo. A manera de resumen podrás entender sobre la mitología que se sostiene a través del famoso árbol de la vida.

La definición tradicional que se tiene del árbol de la vida

Tal como lo indica su nombre, la representación de este árbol representa una reflexión misma de lo que es la vida. Se asume que el árbol tiene la virtud de germinar y ofrecer su crecimiento hasta llegar al cielo, multiplicando su esencia a través de las ramas y las hojas verdes. De modo que el árbol es una representación de la conexión entre la Tierra y el Cielo.

Pero por lo mismo se puede rastrear entre esta unión simbólica la correlación entre la vida y la muerte. Las ramas que traza el árbol son los distintos caminos que sigue el hombre, caminos que nacen todos del mismo tronco. Y así mismo, todos tienen un final.

El concepto del árbol de la vida, más allá de estar presente en mitología de diversas culturas, ha estado presente en tradiciones como la judía, celta y cristiana. La tradición celta es la que más ha trabajado este concepto, siendo un símbolo de alto impacto en sus runas y rituales.

El origen del árbol de la vida

He aquí un acercamiento sobre lo que representa el árbol de la vida desde las distintas tradiciones más famosas del planeta.

Árbol
Árbol

Judía

Para la tradición Judía, el significado de esta representación es visible en la Kabbalah. Para la tradición judía, el árbol de la vida hace referencia a la creación misma y el modo en que lo terrenal se conjuga con lo Divino. También significa la restauración del mundo y la armonía.

Cristiana

En el caso de la tradición Cristiana, el árbol de la vida, hace referencia a la manzana que se encontraba en el Jardín del Edén. Es un árbol que hace referencia al conocimiento, entre la sabiduría del bien y el mal. Por eso, la serpiente le ofrece a Eva que con solo comer uno de sus frutos adquirirá poderes divinos.

Sin embargo, en la tradición más actual del cristianismo, este árbol hace referencia a la cruz misma en que murió Jesús. Se asume entonces que este es el árbol que salvó a la humanidad del pecado. Es descrito como un árbol que tiene un enorme número de ramas y su altura es capaz de superar a las mismas nubes.

Celta

En la tradición celta, con toda seguridad, es la cultura donde mayor vitalidad tiene el concepto del árbol de la vida. Para los celtas, el árbol está relacionado con aquello que brinda protección frente al frío y la lluvia, como también es lo que proporciona calor y otorga sustento a través de sus frutos.

La madera, que es uno de los elementos que proporciona el árbol de la vida, es precisamente uno de los materiales más apreciados por la cultura celta. También de esta tradición sale el concepto de las raíces y las ramas que conectan a la Tierra con el Cielo.

Nórdica

En la tradición Nórdica,la representación que tiene árbol de la vida en su mitología, es que se trata de un árbol que alude al infinito. No posee ni un principio ni un fin. La energía circula de manera ascendente y descendente, generándose y regenerándose a través de los frutos.

El árbol de la vida y su relación con los cuatro elementos

Para terminar esta reflexión, sobre el origen y mitología que existe en torno a la representación del árbol de la vida, nada más justo que hablar de los cuatro elementos que se conjugan en este símbolo. Este acercamiento proviene más que todo de algunos puntos de vistas que predominan en la tradición celta.

  • Fuego: el árbol de la vida integra en sí mismo el poder del sol y el fuego. Gracias a esto crece y germina.
  • Tierra: un elemento esencial para que el árbol crezca y produzca sus raíces. Es la misma esencia que le permite establecerse.
  • Agua: a través de su cuerpo y sus raíces el árbol se alimenta. Sin la esencia del agua no podría dar retoños, tal como lo son sus frutos.
  • Aire: es lo que permite que el árbol alcance su máxima altura, lo que impulsa las ramas a salir adelante, lo que oxigena y permite que todos respiren.